Método y seguimiento

Gestión de riesgos operativos

Con método y seguimiento, ayudamos a empresas venezolanas a identificar eventos que pueden interrumpir sus procesos, valorarlos con criterios compartidos y construir controles y planes de acción que se sostengan en el tiempo.

Ver mapa de calor

Mirada operativa: trabajamos con las áreas que ejecutan el proceso, no solo con los documentos. El resultado es un mapa comprensible, controles ejecutables y una rutina de seguimiento con responsables visibles.

Principio de trabajo

Un riesgo se gestiona cuando el equipo sabe qué evento vigilar, cómo reconocerlo y qué hacer cuando aparece.

4 niveles de valoración para ordenar la conversación directiva
11 años de experiencia acumulada*
140 mapas de riesgo acompañados*
94 de satisfacción en encuestas internas**
5 ciudades con acompañamiento presencial

* Histórico acumulado. ** Encuesta interna. Cada caso es distinto y los resultados varían según el perfil de cada cliente.

01 · Propuesta

Gestión de riesgos operativos con información útil

La gestión de riesgos no empieza con una matriz llena de siglas. Empieza con una conversación honesta sobre lo que puede fallar, lo que ya falló y lo que el equipo está haciendo para evitarlo. Nuestro trabajo es ordenar esa conversación y convertirla en un sistema que se pueda revisar.

A · Mirada operativa

El evento se entiende en el proceso donde ocurre

Identificamos eventos concretos: una falla de suministro, una interrupción del servicio, un error de registro, una dependencia excesiva de un proveedor, una pérdida de información o una rotación que deja el conocimiento sin respaldo. No trabajamos con categorías vacías. Cada evento se describe con el proceso afectado, las áreas involucradas y la forma en que se manifestaría. Esa precisión permite que el equipo reconozca la situación y no solo memorice una etiqueta.

B · Criterios compartidos

Una misma escala para conversar

Definimos qué significa probabilidad y qué significa impacto en la operación. Acordamos una escala sencilla y la usamos de forma consistente. El mapa de calor resultante no es una verdad absoluta: es una herramienta para ordenar prioridades y transparentar por qué un evento requiere atención antes que otro. La discusión sobre los criterios suele ser tan valiosa como el mapa mismo, porque alinea a áreas que hasta entonces hablaban de riesgo con lenguajes distintos.

C · Controles que se pueden ejecutar

Del mapa al trabajo diario

Un control sirve cuando alguien puede ejecutarlo, verificarlo y explicar qué pasa si no se cumple. Diseñamos controles preventivos y detectivos con responsables, frecuencia y evidencia. Cuando el control no existe o no funciona, proponemos un plan de acción con pasos, fechas y una forma de medir el avance. La gestión de riesgos se vuelve real cuando el control entra en la rutina del equipo y deja de ser un documento que solo se revisa una vez al año.

02 · Oferta estrella

Programa de gestión de riesgos operativos

Diseñamos un programa que conecta la identificación de eventos con la operación diaria. Partimos del contexto de la empresa, de sus procesos críticos y de las señales que ya existen en la operación. Luego construimos el mapa de calor, priorizamos los eventos que requieren atención y definimos controles y planes de acción con responsables visibles.

El programa incluye un ciclo de revisión periódica. En cada ciclo actualizamos el mapa, revisamos la efectividad de los controles y ajustamos las acciones que no están funcionando. También incorporamos espacios de comunicación con la dirección y talleres de formación para las áreas que deben ejecutar los controles. La idea es que la gestión de riesgos no dependa de una persona ni de una reunión anual, sino de una rutina compartida.

Trabajamos con empresas que están comenzando, con organizaciones que ya tienen una matriz y necesitan ordenarla, y con equipos que quieren fortalecer la comunicación entre operaciones, calidad, tecnología y dirección. Cada acompañamiento se adapta al tamaño, la dispersión geográfica y la madurez de la empresa. No imponemos una plantilla única: construimos un sistema que el equipo pueda entender y sostener.

El enfoque es operativo. Los eventos que revisamos tienen que ver con la continuidad del servicio, la calidad, la seguridad de las personas, el cumplimiento de protocolos internos, la información y la dependencia de terceros. La gestión de riesgos que proponemos no sustituye otras disciplinas especializadas; se concentra en la coordinación y en la capacidad de respuesta del equipo.

03 · Mapa de calor

Mapa de calor y tolerancia en la gestión de riesgos

El mapa de calor ordena los eventos según la probabilidad de ocurrencia y el impacto operativo. No es una predicción: es una representación compartida que ayuda a decidir dónde poner atención primero.

Matriz de referencia

Cada celda combina una probabilidad y un impacto. La escala se acuerda con la dirección antes de valorar los eventos.

Mapa de calor de referencia: probabilidad e impacto operativo
Probabilidad Impacto bajo Impacto medio Impacto alto Impacto crítico
Alta Medio Alto Crítico Crítico
Media Bajo Medio Alto Crítico
Baja Bajo Bajo Medio Alto
Muy baja Bajo Bajo Medio Medio
Bajo Medio Alto Crítico
04 · Proceso

Cómo funciona nuestra gestión de riesgos

Cuatro etapas que se repiten en ciclos. Cada una deja un entregable que el equipo puede revisar y usar en la siguiente.

Etapa 01 · Identificación

Eventos, contexto y procesos críticos

Levantamos los procesos que sostienen la operación y conversamos con las áreas sobre los eventos que pueden interrumpirlos, degradarlos o generar reprocesos. Usamos entrevistas, recorridos y revisión de registros. El resultado es un inventario de eventos con una descripción clara, el proceso afectado y las áreas involucradas. También identificamos las dependencias de terceros y los puntos donde el conocimiento está concentrado en pocas personas.

Etapa 02 · Valoración

Mapa de calor y prioridades

Acordamos la escala de probabilidad e impacto y valoramos los eventos con las personas que conocen el proceso. El mapa de calor se construye en una sesión de trabajo, no en un despacho. La conversación permite detectar diferencias de percepción entre áreas y ajustar la valoración con argumentos. Después priorizamos los eventos que requieren acción y definimos la tolerancia para cada nivel.

Etapa 03 · Tratamiento

Controles y planes de acción

Para cada evento priorizado definimos el control existente, su efectividad y la brecha que queda. Cuando hace falta, diseñamos un control preventivo o detectivo con responsable, frecuencia y evidencia. Cuando el control no es suficiente, construimos un plan de acción con pasos concretos, fechas y una forma de verificar el avance. También definimos qué evento activa el escalamiento y quién debe tomar la decisión.

Etapa 04 · Seguimiento

Comunicación, formación y revisión

Revisamos el tablero de acciones en ciclos breves, verificamos la evidencia de avance y actualizamos el mapa cuando cambia el contexto. La comunicación con la dirección se hace con un resumen claro: qué eventos son prioritarios, qué controles están funcionando y qué acciones están bloqueadas. Además, formamos a las áreas en el uso del mapa, la lectura de indicadores y la ejecución de controles. La formación no es un evento único: se refuerza en cada ciclo y se adapta a los roles.

05 · Quiénes somos

Quiénes somos

BDV Empresas es una iniciativa empresarial de formación y acompañamiento para organizaciones en Venezuela. Acompañamos a equipos que necesitan identificar sus riesgos operativos, ordenar sus controles y construir una rutina de seguimiento que no dependa de una sola persona. Nuestra mirada es práctica: ponemos atención en lo que ocurre en el proceso, no solo lo que está escrito en un manual.

Creemos que la gestión de riesgos se sostiene cuando el equipo entiende para qué sirve. Por eso combinamos la construcción del mapa con la formación de las áreas, la comunicación con la dirección y el acompañamiento en la ejecución de los primeros ciclos. No llegamos con una matriz terminada: construimos la matriz con quienes conocen la operación.

La confidencialidad es parte del método. La información que revisamos se comparte solo con las personas acordadas, se conserva durante el tiempo necesario y no se publica con nombres de empresas ni datos que permitan identificarlas. Los casos que presentamos son situaciones ilustrativas, no testimonios con datos confidenciales.

También acompañamos la formación de facilitadores internos, la definición de roles para la gestión de riesgos y la preparación de reuniones de revisión con la dirección. El objetivo es que la empresa pueda conducir su propio ciclo y que el acompañamiento externo sea cada vez menos necesario.

Criterio operativo Los eventos se describen en el proceso donde ocurren.
Transparencia Escalas, criterios y decisiones visibles para todo el equipo.
Colaboración El mapa se construye con las áreas, no sobre ellas.
Continuidad Controles y seguimiento que se sostienen en el tiempo.
06 · Testimonios

Lo que dicen las organizaciones

Comentarios de participantes en talleres y acompañamientos. Cada organización es distinta y los resultados pueden variar según su punto de partida.

“El mapa de calor nos ayudó a ordenar una conversación que teníamos dispersa. Ahora sabemos qué eventos revisar primero y quién debe responder por cada control.”
Gerente de Operaciones · empresa manufacturera, Carabobo
“La formación fue práctica. Trabajamos con nuestros propios procesos y salimos con una lista de acciones concreta, no con una presentación para archivar.”
Coordinadora de Calidad · empresa de servicios, Caracas
“Valoramos la claridad para explicar la tolerancia y el escalamiento. El equipo dejó de ver la gestión de riesgos como un trámite y empezó a usarla para decidir.”
Director de Logística · empresa de distribución, Barquisimeto
07 · Casos

Casos de gestión de riesgos

Tres situaciones ilustrativas, sin nombres de empresas. Muestran cómo se conectan la identificación, el mapa, los controles y el seguimiento.

Planta de alimentos con dependencia de un solo proveedor

La operación dependía de un proveedor para un insumo crítico. La revisión identificó el evento, lo valoró como alto en el mapa y documentó que no existía un plan de contingencia. Se definieron dos controles: una verificación semanal de existencias y una lista de proveedores alternativos con pruebas de calidad. El seguimiento quedó a cargo del área de compras con revisión mensual. El caso no promete eliminar la dependencia: propone una forma de anticipar la interrupción y responder con más margen.

Empresa de servicios con información repartida en correos

La atención de solicitudes dependía de correos personales y archivos locales. El evento se describió como pérdida de información y retraso en la respuesta. El mapa lo ubicó en un nivel alto por probabilidad e impacto. Se acordó un registro compartido, una revisión semanal de casos abiertos y una regla de respaldo. La formación se hizo con el equipo de atención y se verificó la adopción durante cuatro semanas. El control permitió ordenar la trazabilidad sin cambiar todo el sistema de una vez.

Operador logístico con eventos de seguridad operativa

Los recorridos de carga presentaban incidentes menores que no se registraban de forma uniforme. La identificación se hizo con supervisores y operadores; el mapa mostró que el evento tenía alta probabilidad y un impacto medio. Se diseñó una lista de verificación previa al recorrido y un canal único para reportar incidentes. El equipo de formación acompañó la primera semana y luego revisó las excepciones. La dirección recibió un resumen quincenal con los eventos recurrentes y las acciones abiertas.

08 · Preguntas

Preguntas frecuentes sobre gestión de riesgos

Respuestas claras para las dudas que aparecen antes de iniciar un programa. Si tu situación no está aquí, podemos conversarla en la solicitud de alcance.

Es una situación que puede interrumpir, degradar o desviar un proceso de la empresa. Puede ser una falla de suministro, una interrupción del servicio, un error de registro, una pérdida de información, una dependencia de un tercero, una falla de equipo o una rotación que deja el conocimiento sin respaldo. Lo importante es describirlo con precisión: qué proceso afecta, cómo se manifestaría y qué áreas participarían en la respuesta. Esa descripción permite valorarlo y definir un control útil, en lugar de quedarse en una categoría general.

Se acuerda una escala de probabilidad y otra de impacto, se describen los eventos y se valoran con las personas que conocen el proceso. El resultado se ubica en una matriz de cuatro por cuatro o de cinco por cinco, según la necesidad. La escala debe ser comprensible y consistente: si un evento es alto para un área y bajo para otra, la conversación sirve para ajustar criterios. El mapa no es una predicción ni una decisión automática; es una representación compartida que ayuda a priorizar y a explicar por qué un evento requiere atención antes que otro.

La tolerancia la define la dirección con el apoyo de quienes conocen la operación. No es una cifra única para toda la empresa: puede variar por proceso, por tipo de evento y por momento del negocio. Lo importante es que quede documentada y que el equipo sepa qué hacer cuando un evento supera el nivel aceptado. En nuestro acompañamiento facilitamos la conversación, proponemos una escala y ayudamos a que la decisión quede explícita. La tolerancia no elimina el evento; establece cuándo se activa una acción y quién debe tomar la decisión.

Un control es una actividad permanente que reduce la probabilidad o el impacto de un evento: una verificación, una aprobación, una lista de comprobación, un respaldo o una separación de funciones. Un plan de acción es un conjunto de pasos temporales para cerrar una brecha o mejorar un control que no está funcionando. El control entra en la rutina; el plan de acción tiene inicio y fin. Ambos necesitan responsable, evidencia y seguimiento. En el mapa distinguimos si el evento está cubierto por un control existente o si requiere una acción adicional para reducir la exposición.

Con un tablero sencillo: eventos priorizados, controles definidos, acciones abiertas, acciones cerradas y evidencias de avance. También revisamos si el mapa se actualizó, si las áreas participaron y si las decisiones de escalamiento se tomaron a tiempo. No buscamos una cifra única de éxito. Preferimos indicadores que muestren si la rutina está funcionando: reuniones realizadas, controles verificados, acciones vencidas y eventos nuevos incorporados. El avance se conversa con la dirección en ciclos breves para ajustar prioridades cuando cambia el contexto.

La comunicación empieza por explicar para qué sirve el mapa y cómo se usa en las decisiones cotidianas. Luego se forman las áreas en la identificación de eventos, la lectura de la escala, la ejecución de controles y el reporte de incidentes. Usamos talleres con casos reales de la empresa, ejercicios de valoración y revisión de situaciones ocurridas. La formación se refuerza en cada ciclo con píldoras breves y acompañamiento en el puesto. La dirección recibe un resumen ejecutivo con los eventos prioritarios y las acciones abiertas para facilitar la conversación.

Conversemos sobre tu mapa de riesgos

Si necesitas ordenar los eventos que afectan tu operación, construir un mapa de calor comprensible o reforzar el seguimiento de controles y acciones, podemos ayudarte a definir el alcance. La primera conversación sirve para entender el contexto y confirmar si nuestro enfoque encaja con tu necesidad.

También puedes escribirnos a riesgos@bdvempresas.com
o llamar al +58 241 808 4602.

09 · Información legal